5 mitos acerca de la innovación que no deben desalentarnos

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En un mundo con abundancia de información, competencia y desafíos por superar, la innovación se ha erigido como una palabra clave para el desarrollo de las personas, empresas y sociedad en general. Y como suele suceder con otras tendencias, la proliferación de mitos relacionados no se hace esperar.

Por tal motivo, expondremos los mitos más populares asociados con la innovación. El objetivo de este artículo, es cooperar con un enfoque más preciso del término, lejos de todo prejuicio, exageración o distorsión que dificulte su correcto entendimiento. A continuación, se los presentamos:

1- La innovación surge de la inspiración en soledad

Debido al matiz poético y hasta místico que rodea al concepto de inspiración, es común que se le responsabilice de toda acción innovadora que el hombre alcanza a desarrollar. Sin embargo, para bien y para mal, innovar no es algo que se pueda hacer en un “chispazo” repentino, sino que involucra un proceso nada romántico, donde es vital intercambiar ideas con un equipo de trabajo, investigar constantemente y elaborar estrategias para un rompecabezas, cuya pieza final —en gran parte— se mantiene en el misterio.

2- Innovación es igual a creatividad

Si bien ambos términos pueden confundirse con facilidad, solo basta entender que uno es parte del otro. La creatividad es una de las bases de la innovación; es el medio que ayuda a generar ideas que serán de utilidad para el proceso innovador; sin embargo, las buenas ideas no son innovadoras por sí solas.

Pero si la creatividad es una de las bases de la innovación, ¿cuál es la otra? La correcta identificación de los problemas a resolver. Precisamente es ese el punto de partida que no todos logran interiorizar, lo que explica el por qué de tantas innovaciones fracasadas.

3- Innovación es siempre disrupción

La disrupción es un tipo de innovación a gran escala; por ejemplo: la máquina de vapor, el avión, los teléfonos inteligentes, Facebook, etc, son algunas innovaciones disruptivas de la historia moderna. No obstante, hay ideas, descubrimientos o inventos que siguen siendo innovadores a pesar de no tener un impacto de tal magnitud en la vida cotidiana.

Innovar también es perfeccionar lo que ya existe para llevarlo al siguiente nivel, no necesariamente se trata de algo que nadie más haya hecho.

4- La innovación es aleatoria

Es un mito que surge por pensar que la innovación surge tras un momento de inspiración. La lógica detrás de esta creencia errónea es sencilla: Si te inspiras, innovas; por ende, si la inspiración es un momento de lucidez repentina, entonces la innovación es aleatoria porque ocurre de repente.

Es cierto que los resultados de la innovación no son predecibles, ya que están sujetos a muchas variables y probabilidades. Sin embargo, eso no quiere decir que dependamos del azar. Siendo estrictos, la innovación es una disciplina que se puede gestionar con estrategia y procesos estructurados para aumentar sus probabilidades de éxito.

Es la falta de comprensión y planificación lo que fomenta la inversión de tiempo y dinero en medio de puras incertidumbres.

5- Solo los genios pueden innovar

Esta idea nace como fruto de varias otras creencias relacionadas con los mitos anteriormente mencionados, basados en arquetipos como el genio solitario y creativo, que se inspira en el momento menos pensado, etc.

Es cierto que un coeficiente intelectual por encima de la media, tendrá mayores facilidades para el desarrollo de nuevas ideas, gestión de procesos, visión a largo plazo, desarrollo de estrategias, etc; pero es falso que una “persona promedio” no pueda protagonizar la innovación.

Nunca olvidemos que la innovación no reposa en un genio, sino en un equipo de trabajo con mucho entusiasmo, ilusión y ganas de trabajar adecuadamente.

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