ENDICOM 2017: Economía de la reputación y tendencias claves de gestión

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Luis Miguel Peña, Socio y Director General en LLORENTE & CUENCA Perú, comenzó su exposición con la palabra “disrupción”, que fue lo que sufrió todo Occidente en el 2008 con la quiebra de Lehman Brothers. A raíz de ese suceso, las personas se volvieron muy desconfiadas hacia los gobiernos, los medios, las corporaciones y las empresas. Luis Miguel explicó que dicha disrupción social y de negocio coincidió con una época de hipertransparencia a nivel mundial, lo que no hizo más que aumentar la falta de confianza.

Además, aparecieron tendencias como la infoxicación y la personalización. Ante este panorama, generar una buena reputación de marca y mantenerla en el tiempo es una labor demasiado compleja. Por eso, Luis Miguel Peña explica que nunca debemos olvidar los siguientes cambios de paradigma:

_De audiencias a comunidades: Ya no sirve manejarse en términos de audiencia, sino de comunidades. Básicamente, la diferencia entre ambos públicos es que mientras uno puede elegir a los primeros, los segundos son los que te eligen. Recordemos que estamos en una época en donde los consumidores tienen más poder que nunca. Si tu marca o producto no es elegido por el público, es porque de seguro hay algo mucho mejor o más llamativo en otra parte. Te corresponde identificar y conocer bien a la gente a la que te diriges.

_De pasivos a activos: El público no tiene el menor atisbo de sumisión que sí poseía antaño. La información brindada por lo medios y las campañas publicitarias son cuestionadas con dureza constantemente. “La gente tiene gran capacidad de influencia dentro de su entorno, y gracias a las redes sociales su entorno es cada vez más grande”, puntualizó Luis Miguel.

_De masas a redes: Hemos pasado de la comunicación de masas a la comunicación en redes, “y no me refiero a redes sociales, sino a ver a las personas como redes de información, ya no como masas que solo escuchan”, especificó el expositor.

En temas de reputación, el público posee más poder que los medios y los empleados tienen mayor credibilidad que los ejecutivos. Por eso, para una comunicación exitosa en el día de hoy, Luis Miguel Peña aconseja aceptar el contexto y actuar en consecuencia.  Los comunicadores deben tomar las acciones convenientes según la reacción del público y su poder. “La labor ya no es tener la razón, sino seguir vigentes”, sentenció.