3 recursos esenciales para una comunicación política efectiva

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Una comunicación política efectiva depende de muchos factores y contextos, más aun en el complejo y difícil mundo de hoy. No obstante, hay principios fundamentales que aplican en cualquier circunstancia. Aquí te los presentamos.

1- Verdad:

Una característica del mundo moderno es la desconfianza generalizada. Hay crisis de legitimidad en todo el mundo y hacia todos los sectores. Esto afecta al mundo corporativo, deportivo, financiero y, por supuesto, el político. De hecho, el área política es la que enfrenta mayores desafíos a la hora de intentar generar confianza.

Ante esta delicada situación, lo primero que demandan los ciudadanos es la VERDAD. No engaños, no retóricas baratas, no medias verdades, sino la verdad. Vivimos tiempos de hipertransparencia en donde todo sale a la luz. Así que conviene ser honesto desde el principio, porque tarde o temprano la verdad se sabrá y traerá consecuencias.

Una comunicación basada en promesas es insuficiente, lo que la gente exige son propuestas reales, promesas de valor.

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2- Brevedad

En campaña, una de las razones por las cuales el factor emocional tiene mayor peso que el cognitivo, es porque la gente se abruma con información larga y compleja. La comunicación política debe brindar mensajes (ideas, argumentos, defensas, ataques, planes, etc) con un lenguaje conciso y de rápido entendimiento.

Esto cobra especial importancia al momento de elaborar eslóganes. Las oraciones simples, fuertes y breves tienen mayor acogida que las oraciones largas y profundas. Eso quiere decir, sin lugar a dudas, que no tiene sentido usar cinco palabras si con tres se puede decir exactamente lo mismo.

Por ejemplo, en el contexto estadounidense, destacaron dos poderosos eslóganes como “Yes, we can” y “Just do it”, ambos pertenecientes al expresidente Barack Obama, reconocido como el mejor referente en branding político de los últimos años.

3- Entrenamiento

Nos referimos específicamente al entrenamiento ante a los medios de comunicación. La comunicación política debe manifestarse con una actitud firme, segura y carismática. Una persona que no sabe cómo dirigirse a las grandes audiencias fracasará en su intento de conectar con ellas.  

Saber dirigirse a los medios no solo implica no ser tímido, también demanda mantener la compostura ante preguntas difíciles o provocadoras, ser asertivo, conciliador, entre otras cualidades que se fortalecen con mucho asesoramiento y práctica.