Ciclo de vida de un proyecto

0
819

Todo proyecto tiene normativas, objetivos, estrategias, un equipo de trabajo, etc. pero sobre todo, tiene un ciclo de vida, un inicio y un final. Toda organización sea de cualquier área o industria, necesita una línea de trabajo coherente y de acorde a sus fines específicos; para ello el ciclo de vida (iniciación, planificación, ejecución, seguimiento y cierre) será la base de la eficacia del proyecto.

Artículo relacionado: Gestión de Proyectos: ¿Quiénes conforman el equipo de trabajo?

La fase de iniciación conlleva la sustentación del proyecto a realizar, como también, el presupuesto general. En la planificación, se comienzan a culminar todo antes del inicio de los trabajos, se contrata con las empresas proveedoras, con los profesionales que van a colaborar durante el proceso y se terminan de pulir las estrategias a utilizar. En la fase de ejecución se pone a prueba todas las tácticas, habilidades y acciones que requiere el proyecto. Luego procede la etapa de seguimiento en dónde las diversas instancias (director de proyecto, representantes de la empresas externas, gerentes) supervisan el trabajo del equipo. Al final se concluye el proceso con la entrega del producto, servicio o resultados en el cierre del proyecto.

Para pasar de una etapa a otra se requiere la transferencia técnica de la fase anterior. Es importante cumplir con este requisito para que el proyecto tenga orden y secuencialidad, aunque muchas empresas obvian este punto ya que en la práctica se pasan de etapa sin culminar la fase precedente por no tener listos las documentación y el temor de no cumplir con los tiempos juegan un factor decisivo en el ciclo de vida.

Artículo relacionado: Comunicación Interna 2.0: Consejos para gestionar una Red Social Corporativa

Ahora, ¿cómo se decide el ciclo de vida más propicio para un proyecto? Muchas empresas terminan usando un mismo ciclo de vida en todas sus actividades debido al aprendizaje que han vivido durante varios años en el mercado, sin embargo, otras dejan total libertad al equipo directivo del proyecto, la elección de un ciclo de vida más propicio a los intereses del trabajo.

El ciclo de vida es realizado y supervisado por el director del proyecto y su utilidad es vital porque le otorga un orden al trabajo. La división de las fases genera que se vayan cumpliendo los plazos de manera continua, teniendo en cuenta que los objetivos establecidos se deben cumplir en los tiempos y con el presupuesto determinados en la fase inicial.