¿Cómo afecta la crisis de institucionalidad a la comunicación en las organizaciones? Entrevista a Sofía Córdoba, ECO Resultores

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Entrevista a Sofía Córdoba, experta en Comunicación Estratégica Corporativa y Directora País de ECO Resultores, una firma de consultoría que se encarga del diseño e implementación de soluciones corporativas de alto impacto, en el ámbito del desarrollo humano, comunicación estratégica, productividad comercial y servicio.

Sofía, coméntanos, ¿Cómo un contexto de crisis institucional está afectando la comunicación en las organizaciones?

R: Bueno, nosotros llevamos más o menos unos 3 años en Perú y durante este tiempo, la política está marcando las decisiones de las empresas y, por lo tanto, está modificando la manera en que los comunicadores tienen que pensar sus estrategias de comunicación. La crisis institucional la podemos ver cada mes en los estudios de reputación y credibilidad, que varias firmas de investigación sacan, donde nos damos cuenta que las instituciones más importantes del Perú cada día son menos creíbles y confiables para la ciudadanía y, cuando hablamos de instituciones, no solamente son las entidades públicas, sino también todas las empresas privadas. Con ese entorno, el desafío para la comunicación se vuelve mucho más grande.

Para entrar en contexto, ¿Cómo se gestaban las estrategias de comunicación cuando no había crisis?, ¿cómo es actualmente?

R: Cuando no teníamos crisis institucionales, planear la comunicación a mediano o largo plazo era mucho más fácil. Sin embargo, Perú se ha vuelto el país de la región con una movilidad impresionante en el tema de decisiones relacionadas al status quo. Es decir, por ejemplo, yo siempre les digo a mis estudiantes que, a pesar que internamente en Perú se quejan tanto porque no se ven soluciones rápidas en términos judiciales, crisis éticas y de valores de las corporaciones e instituciones públicas, estamos en un país que va muy adelante con el tema, comparado con otros de Latinoamérica. Entonces, eso también representa un reto para la comunicación, porque la movilidad de las decisiones corporativas institucionales en Perú es muy rápida. 

Por ello, no puedes generar estrategias de comunicación para un periodo, por ejemplo, de un año o dos, cuando no sabemos en un mes qué va a pasar con el Primer Ministro, qué va pasar con los Directores de las entidades públicas, qué va pasar incluso con el Presidente de la República.

Ante este escenario, el comunicador tiene que tener un foco totalmente diferente y ciertas competencias que antes no estaban pensadas para un entorno de crisis, ¿cuáles crees que son?

R: Correcto. Por ejemplo, el comunicador estratégico hoy en día, no solamente tiene que saber de los temas netamente técnicos, relacionados a la comunicación corporativa; el comunicador tiene que saber y desarrollar habilidades tales como: pensamiento crítico, pensamiento analítico y sistémico, prospectiva, planeamiento estratégico, identificación de escenarios. Es decir, nosotros ya no podemos hablar de que somos expertos netamente en comunicación, sino entender que necesitamos desarrollar habilidades y herramientas en estos ámbitos, que son más habilidades gerenciales.  

Hoy en día, en un entorno no solo de crisis, sino también de corrupción en las instituciones, ¿Cómo es que la ética se convierte en un pilar fundamental del comunicador?

R: El comunicador es quien debe salvaguardar los valores de la empresa, porque los líderes de las organizaciones sí o sí tienen que tomar decisiones poco populares o decisiones que pueden generar controversia. Entonces, el comunicador tiene que ser esa persona que le esté diciendo a quienes toman las decisiones corporativas o institucionales: Oiga, cuidado con esa decisión que está tomando, cuidado porque usted no está siendo coherente y consecuente con lo que está predicando, cuidado porque es importantísimo que usted sea

Imagen de Recursos Humanos TV

un ejemplo del círculo virtuoso de la coherencia, que es que lo que yo piense sea lo mismo que lo que yo diga, sienta y haga, e inclusive lo que yo publique, porque hay personas que piensan que son una en vivo y en directo y otra en redes sociales; entonces, en vivo son simpáticos, éticos, responsables, con buenos valores, decentes, con ética profesional y personal. Empero, cuando están en redes sociales, maltratan a las personas, tienen una visión negativa de todo, humillan a otras poblaciones humanas, porque no creen o piensan igual que ellos.

Entonces, hoy la falta de coherencia en las personas y en las organizaciones es muy grande y nosotros, los comunicadores, estamos llamados a cuidar esa coherencia en una crisis institucional, que está trayéndonos crisis de valores.

Entonces Sofía, en este entorno tan cambiante, tan dinámico, donde estamos en constante crisis, ¿qué aprendizajes o lecciones nos podemos llevar como comunicador?, ¿qué podemos hacer?

R: Tenemos que creer y confiar en nuestro criterio, tener la convicción de que la gestión que nosotros hacemos administrando los medios y los contenidos de comunicación tienen que agregar valor a la organización, agregar valor a quienes son nuestras audiencias y, en definitiva, agregar valor a la sociedad. Nosotros no estamos llamados para trabajar en una organización únicamente, sino que estamos llamados para trabajar en una sociedad que nos necesita.

Sofía cuando dices agregar valor, ¿Qué significa?

R: Significa que debemos tener la capacidad de traducir las necesidades de nuestras audiencias clave en contenidos que sean útiles, que sirvan para que las personas tengan una mirada más positiva de la realidad.  No sé si te pasa que la mayoría de contenidos que puedes ver, a través de redes sociales, son absolutamente negativos. Todas son noticias negativas, informaciones negativas, de violencia, de muerte, de corrupción, de falta de valores. 

Yo estoy convencida de que los comunicadores somos gestores de esperanza. Si nosotros perdemos la esperanza, ¿qué va pasar con nuestra sociedad? Me parece tan grave cuando, por ejemplo, prendo el televisor y veo a los líderes de opinión de diversos programas diciendo: “CLARO, SI ESTO ES PERÚ, ¿QUE MÁS PODRÍAMOS ESPERAR?”. Me pregunto y ¿dónde está la responsabilidad del comunicador de decirle a la gente que, por encima de lo que suceda como corrupción, violencia, desigualdad social, está nuestra naturaleza humana? Esto significa tener una comunidad más positiva, donde puedan verse realmente resultados más prósperos para todos.

Entonces, el comunicador hoy, con esta crisis institucional que estamos viviendo, tiene un rol determinante. Y es que, o se deja llevar por la corriente y sigue publicado en sus propias redes sociales y en grupos humanos textos como: Es que la corrupción, es que los políticos corruptos, es que todo está mal, es que como la economía va a funcionar si nosotros acá tenemos una mentalidad de pobre, entre otras cosas negativas; o se convierte en lo que realmente somos, comunicadores que gestionamos la esperanza.

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