Comunicación Interna: Cambios y proyecciones para el 2018

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El pasado 21 de diciembre, se emitió vía Facebook Live un debate en donde se discutieron varios temas relacionados a la comunicación interna, haciendo un recuento de su desarrollo durante el 2017 y el rumbo que la especialidad estaría tomando para el año 2018.

El debate estuvo a cargo de cinco profesionales con amplia experiencia en comunicación interna, los cuales se desempeñan en diferentes sectores como el empresarial, el de la docencia, consultoría, etc.

Participantes

_ Nadia Castro, Consultora de Comunicación Interna en el Minedu.

_ Grissel Chávez, Jefe de Comunicación y Cultura de UNICON

_ Silvia Carrillo, Directora en ECO Consultores.

_ Aldo Altamirano, Jefe de Comunicación Interna en Sodexo.

_ Jaime Alfaro, Gerente de Comunicaciones Corporativas en Securitas.

A continuación, expondremos de forma breve las conclusiones a las que se llegaron tras este intercambio de ideas:

Comunicación interna en el 2017

El 2017 fue parte de una década de evolución en la comunicación interna a nivel latinoaméricano, pues los cursos, seminarios y especializaciones relacionadas aumentaron de forma exponencial. A su vez, es admirable el incremento de comunidades en redes sociales, ya que por esos medios se difunde información valiosa y el interés por el tema se esparce.

Dicho crecimiento se debe a los tiempos de incertidumbre, desconfianza e hipertransparencia que vivimos. Las circunstancias actuales obligan a las empresas a comprender la importancia del cambio a través de procesos estratégicos, basados en argumentos con poder y coherencia.

En cuanto a los jóvenes comunicadores, el grueso de ellos no se sienten lo suficientemente cercanos al tema. Sin embargo, ya hay quienes captaron su importancia desde la universidad. “Alumnos de sexto u octavo ciclo me hacen consultas al respecto”, dijo Grissel Chávez.

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Liderazgo y el rol de los comunicadores

Los líderes de las organizaciones finalmente han comprendido que, para gestionar equipos de trabajo con éxito, necesitan ser asesorados constantemente por comunicadores, tanto en comunicación externa como interna. “Es una gran oportunidad para la profesión. Los comunicadores deben salir de su sitio habitual, deben hablar y conocer a la gente con la que trabaja”, afirmó Jaime Alfaro.

Los gerentes, jefes y demás líderes se están acercando a la comunicación interna porque son tiempos de crisis de liderazgo. En ese sentido, la pregunta que se deben hacer todos los comunicadores es: ¿Cómo puedo formar líderes más cercanos con sus colaboradores?

El liderazgo moderno debe ser más dinámico dentro de los grupos de trabajo, solo así los colaboradores se sentirán más importantes, comprometidos y la motivación general crecerá. “No solo debe liderar el líder, los colaboradores también deben tener voz de liderazgo, participar y motivar al resto”, precisó Silvia Carrillo.

La generación millennial y centennial

Fuente: Bumeran

Las generaciones actuales tienen grandes deseos de reconocimiento, por eso valoran mucho el trabajo con las personas y con la comunidad, porque quieren exposición. “Son muy dispersos, pero exigentes e impacientes”, resumió Grissel de forma descriptiva y un tanto crítica.

Silvia Carrillo, por su parte, reconoció que las generaciones anteriores son poco comprensivas con las actuales. “Creo que usualmente somos muy duros con ellos. Tienen muchas cosas positivas”, dijo rescatando el clima de horizontalidad que los jóvenes han traído al mundo corporativo, el cual fomenta la confianza, el dinamismo y la motivación entre todos.

“Los jóvenes de hoy necesitan constante inspiración y horizontalidad con los jefes”, detalló Nadia Castro

Los millennials y su visión del trabajo

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Antes, los empresarios esperaban que la gente se uniera a su equipo y desarrolle un compromiso total con la organización, uno que incluso excediera los oficialmente establecido. “Querían que los trabajadores se queden horas extras, sacrifiquen feriados, etc; pero hoy eso ya no funciona así, afirmó Aldo Altamirano.

Los empleados actuales, en especial los más jóvenes, priorizan sus deseos y metas personales. Su compromiso con la organización no solo depende de un sueldo, sino también del aporte que la empresa signifique para sus ambiciones vitales. Si no sienten que la empresa le da a sus vidas algo más que la paga mensual, no estarán dispuestos a dar todo de sí, y tampoco tendrán en mente quedarse mucho tiempo.

Los líderes confunden esto con una pérdida del sentido de la responsabilidad o falta de compromiso. No obstante, estos jóvenes colaboradores son en realidad gente muy comprometida. Eso sí, dicho compromiso es con sus propios objetivos, no con los de la empresa. “Si la empresa no me aporta, me cambio. Así de simple”, sentenció Aldo, explicando el pensamiento de los millennials.

Es debido a esta forma de ser del joven millennial, que está de moda la “marca empleadora”, concepto que se refiere a los atributos que una empresa destaca en términos de imagen, reputación, clima laboral, oportunidades, etc, para atraer a los colaboradores. El propósito es que los jóvenes se sientan afortunado de trabajar en determinada organización, que sus metas personales estén alineadas con las de la empresa.

Sin embargo, vender la idea de que cierta empresa es un nido de oportunidades, ya no es suficiente. “Antes se libraba la guerra por el talento, pero ahora hay otro factor: la cultura del emprendimiento”, especificó Aldo, aludiendo a una nueva realidad en donde muchos trabajadores renuncian no para irse a otra empresa, sino para formar su propio negocio, con sus propia cultura y términos.

Medidas disruptivas: rotación de cargos e intercambio de empleados

La situación anteriormente descrita, obliga a que las empresas se arriesguen y tomen ciertas medidas disruptivas. Silvia contó que se están empezando a aplicar prácticas como la rotación de cargos. Esto consiste, por dar un ejemplo, en que el personal de recursos humanos se desempeñe un tiempo en contabilidad.

Por otra parte, una medida aun más experimental y arriesgada es el intercambio de colaboradores con otras empresas durante algunos meses, siguiendo una lógica similar a los intercambios estudiantiles. Se trata de una medida que, sin duda, será más popular el año que viene.

El objetivo de estas prácticas es ampliar las experiencias del joven colaborador y darle esa sensación de novedad que tanto demanda. Al estar en otros cargos y empresas, sus capacidades aumentan, al mismo tiempo que sus ansias de cambiar de organización son controladas, ya que periódicamente puede vivir la experiencia de trabajar en muchos otros sitios (y darle más peso a su CV) sin necesidad de renunciar a su actual trabajo.

“Los jóvenes quieren conocerlo todo”, resumió Silvia Carrillo.

Relación entre los comunicadores y la reputación de marca

Jaime no dejó pasar la oportunidad para decir algo muy importante: “La reputación es una consecuencia que llega cuando las empresas hacen bien las cosas, tanto en su código ético, como en sus diferentes estructuras y la calidad de sus productos o servicios. La comunicación es un aporte más a la reputación, no es el principal responsable de ella.

A lo anterior, Silvia agregó que la reputación depende de la coherencia organizacional, la cual debe estar presente en todos los niveles de la empresa, tanto interna como externamente. En esa misma línea, la labor del comunicador empieza por asesorar. “A parte de comunicadores, hay que ser asesores”, dijo Nadia.

El poder de los colaboradores

Dentro del tema de coherencia, Aldo rescató la importancia que cada vez está cobrando el personal. “¿Cómo trata el departamento de recursos humanos a los empleados? ¿los trata como quisiéramos que ellos traten a los clientes?”, preguntó Aldo de forma retórica.

A ello, Silvia agregó que, según estadísticas, el 42% de los consumidores confía más en la opinión de un trabajador. Por ese motivo, se puede decir que si antes los clientes estaban en primer lugar, ahora lo están los colaboradores.

Nadia contó que es tanto el poder que hoy en día tiene el personal, que cualquier interesado en trabajar en cierta organización, busca en internet la opinión de los colaboradores. Esa voz de la que ahora gozan se debe, en gran medida, a las nuevas tecnologías, ya que antiguamente solo dependían de los medios de prensa.

Comunicación interna en el 2018

Nadia, así como el resto de participantes, estuvieron de acuerdo en que el próximo año la comunicación interna seguirá más o menos el mismo rumbo que este 2017, pero de una manera muchísimo más acentuada. Asimismo, expresó que, si bien las redes sociales cobrarán todavía mayor importancia, el trato cara a cara no debe perderse de vista.

En contraposición a esa idea, Silvia dijo que “la faceta humana está en lo digital”. Sucede que en la actualidad, la comunicación virtual está perfectamente aceptada en la sociedad. Además, fomenta espacios más colaborativos y que ahorran mucho del tiempo que se emplea en reuniones físicas.

Por otro lado, los participantes destacaron que el 2018 será el año de la cultura organizacional, en donde el gerente será más cercano, participativo e informal. Aldo lo etiquetó como “el gerente rockstar”, tomando como referencia a personalidades legendarias como Steve Jobs.

No debemos dejar de lado que el siguiente año le dará más importancia a la honestidad empresarial. La megatendencia es que las empresas se atrevan a mostrar no solo sus virtudes, sino también sus defectos, porque ya nadie cree en “la cultura del error 0”. Por supuesto, esa honestidad debe estar acompañada por fuertes deseos de reivindicación y superación.

“Errar es humano, y justo lo que buscamos es que las empresas sean más humanas. No ocultar el error es mostrarnos más humanos, más genuinos”, resumió Aldo al respecto.

Para cerrar, Jaime Alfaro afirmó que durante el 2018 cobrarán mayor protagonismo -a nivel empresarial- temas como la cultura, el clima, la transparencia, el cambio, el liderazgo y la colaboración. Eso constituye mucho trabajo y oportunidades para los comunicadores.