Haciendo la diferencia: ¿Qué es una promesa de valor en política?

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La gente está harta de promesas sin fundamento, pues son falsas.

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La promesa de valor es un concepto bastante usado en la mercadotecnia. Se le define como el conjunto de competencias que van de la mano del producto o servicio que se ofrece. Dichas competencias hacen referencia al fundamento que hay detrás, tanto cuantitativo como cualitativo.

Dentro lo cuantitativo están, por ejemplo, la inversión que el producto demanda, el ahorro de costos que significa a largo plazo, los ingresos que se generarán, etc. En cuanto a lo cualitativo, podemos mencionar la comodidad, el estatus, la experiencia de usuario, la personalización, entre otros.

Promesa de valor y comunicación política

En política, la promesa de valor puede ser resumida como el equilibrio entre las expectativas del cliente (es decir, el electorado) y lo que la realidad permite. Es una promesa apoyada en fundamentos reales. Sucede que todas las campañas políticas están repletas de promesas por doquier, y desde hace mucho tiempo las personas han dejado de creer en ellas.

Hemos llegado a un punto donde la ciudadanía percibe a los candidatos como un montón de charlatanes, esperando que entre todos triunfe “el mal menor”. Y, aunque nos duela, razón no les falta: desde la Antigua Grecia, los políticos tienen la reputación de prometer apasionadamente solo para ganarse el favor del pueblo.

Esto no ha cambiado en nuestros días. Seguimos inundados de candidatos muy buenos a la hora de prometer, independientemente de si lo prometido es alcanzable o no. La gente ya está cansada de mentiras y medias verdades, por lo que una comunicación política basada solo en promesas es inútil.

La desconfianza generalizada ha hecho que el ciudadano demande efectividad, eficiencia, transparencia y rendición de cuentas.  Aquí entran en juego la promesas de valor, con el claro de objetivo de generar confianza en una población extremadamente desconfiada. Es imprescindible que- antes, durante y después de la campaña electoral- el político sea capaz de aterrizar lo que promete.

Si en marketing la promesa de valor busca comunicar por qué el cliente debe preferir cierta marca; en política, la promesa de valor tiene como propósito comunicarle al electorado por qué cierto candidato sí puede cumplir con lo que dice. Es un recurso para crear puentes de confianza.

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