La transformación a un modelo operativo agile

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La agilidad es un concepto en boga, y sus beneficios transformacionales son cada vez más reconocidos. Pero pasar a un modelo operativo Agile es complejo, particularmente para las empresas consolidadas. Existen varios caminos hacia la agilidad, como también varios puntos de partida diferentes; no obstante, todas las transformaciones Agile exitosas tienen en común los elementos que describimos en este artículo.

Las organizaciones ágiles son diferentes. Las compañías tradicionales están construidas en torno a una jerarquía estática, estructural y en silos, mientras que las organizaciones ágiles se caracterizan por una red de equipos que operan en ciclos de aprendizaje y decisión rápidos. Las entidades tradicionales colocan a sus órganos de gobierno en la cúspide, y los derechos de decisión fluyen a través de los múltiples niveles jerárquicos; a diferencia de ello, las organizaciones ágiles comunican un propósito común y emplean nuevos datos para asignar poder de decisión a los equipos más cercanos a las fuentes de información. Idealmente, una organización ágil puede combinar velocidad y adaptabilidad con estabilidad y eficiencia.

LA TRANSFORMACIÓN A UN MODELO OPERATIVO AGILE
Toda transformación Agile a nivel empresarial debe ser a la vez exhaustiva e iterativa: Exhaustiva en el sentido de incluir la estrategia, la estructura, las personas, los procesos y la tecnología, e iterativa porque no todos sus elementos pueden ser planificados de antemano (Gráfico 1).

Existen varios caminos diferentes para alcanzar la agilidad empresarial. Algunas organizaciones nacen ágiles – es decir, utilizan un modelo operativo Agile desde el principio. Para el resto, en términos generales, observamos tres tipos de recorridos hacia Agile

  • Inclusivo, que implica el compromiso de toda la organización para ser ágiles y una serie de olas de transformación.
  • Paso a paso, que involucra un abordaje sistemático y más moderado.
  • Emergente, que constituye básicamente una metodología en sentido ascendente o “bottom-up”.

Las organizaciones ágiles “nativas”, son bastante comunes en el sector de tecnología (Spotify), con ejemplos aislados en otras industrias (Hilcorp, una compañía norteamericana de petróleo y gas, es una buena muestra). La mayoría de las empresas deben atravesar una transformación para abrazar la agilidad empresarial. Estas transformaciones varían en cuanto a ritmo, alcance y metodología, pero todas contienen un conjunto de elementos comunes a lo largo de dos etapas principales (Gráfico 2).

En primer lugar, una transformación exitosa comienza con un esfuerzo por definir la aspiración, diseñar y realizar pilotos del nuevo modelo operativo. Estos elementos pueden ocurrir en cualquier orden, y a menudo suceden en paralelo. Segundo, el ímpetu para escalar y mejorar, implica incrementar el número de células. Sin embargo, esto significa mucho más que lanzar más pilotos. Las organizaciones pueden iterar entre estas etapas mientras despliegan agilidad en más y más de las partes que las componen.

 

 

 

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