Las Tinajas: Lecciones que nos deja la falsa polémica por xenofobia

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El pasado 25 de enero, Las Tinajas, reconocido restaurante de pollos a la brasa en Perú, sufrió una polémica experiencia a raíz de un anuncio puesto en su local ubicado en la intersección del jirón Puno (Lima). En dicho aviso, el restaurante buscaba nuevo personal, algo normal en cualquier empresa; sin embargo, el problema nació gracias a un “pequeño” detalle: el cartel decía “No venezolanos”.

Un transeúnte vio el anuncio, le sacó una fotografía y la viralizó inmediatamente, propagándose la idea de que el local actuó con una evidente actitud xenófoba hacia los inmigrantes venezolanos, los cuales aumentan día a día a causa de la terrible situación política, social y económica que viene sufriendo su país de origen.

¿Fue un episodio de crisis?

Aunque la indignación no se hizo esperar entre nuestros compatriotas a través de las redes sociales, siendo objetivos, las opiniones estuvieron bastante divididas: por un lado, una parte de los internautas desaprobó el suceso por considerarlo abiertamente discriminatorio; pero por otro, muchísimos compatriotas aplaudieron el supuesto gesto, ya que de esa forma —según ellos— el restaurante demostró darle prioridad al trabajador nacional por sobre el extranjero.

Este panorama hace que sea difícil precisar si estuvimos frente a una crisis propiamente dicha; no obstante, se trató de un problema que debió evitarse a causa de los tiempos que vivimos, en donde la sensibilidad en torno a determinados temas (machismo, homofobia, xenofobia y discriminación de cualquier tipo) es mucho mayor que antes. Aquí conviene preguntarnos: ¿Se pudo evitar?


El detalle

Algo muy notorio en la foto, pero que al parecer no se le dio la importancia debida, es que la parte polémica del anuncio no estaba integrada en el diseño de la pieza, sino que fue escrita en papel y pegada sobre la misma. En efecto, al día siguiente,  Las Tinajas publicó un comunicado explicando que su anuncio fue maliciosamente alterado por alguien no identificado. En pocas palabras, el texto “No venezolanos” fue un montaje.

Foto: Comunicado de Las Tinajas Chicken & Grill

Aprendizajes

El viral data del 25 de enero y el descargo se hizo el 26, lo que sugiere que la pollería, en el preciso momento que descubrió el detalle, no imaginó la repercusión que el aviso manipulado tendría y por eso reaccionó con tardanza, dando tiempo a que la bola de nieve creciera en tamaño.  

Para su suerte, el hecho no pasó a mayores. Si algo positivo podemos sacar de esto, son los siguientes aprendizajes o recordatorios.

1- Las crisis no siempre son culpa de la organización

Las Tinajas no hizo nada mal, simplemente publicó su aviso laboral como cualquier empresa. Fue un individuo malintencionado quien originó el problema en sinergia con el transeúnte, quien, en su ignorancia de la situación, solo optó por desatar el escándalo.

Para estar preparados, conviene tener presente que esto le puede pasar a cualquier organización por más bien que haga las cosas.

2- No hay que olvidar el poder de las redes sociales

A pesar de que la pollería en realidad no actuó con xenofobia, sí podemos decir pecó de ingenua por informar sobre la manipulación del aviso recién un día después. En los últimos años, ya hemos sido testigos de varias situaciones en donde una simple imagen compartida en Whatsapp o Facebook desató grandes polémicas.  

Hace tan solo una generación atrás todo esto sería ridículo, pero es la realidad que hoy nos tocó y Las Tinajas no la tuvo en cuenta. Recordemos siempre en días de hiperconectividad la prevención nunca es exagerada.

3- La coherencia es vital para superar problemas

El restaurante no solo publicó un aviso aclarando oportunamente lo sucedido y rechazando la xenofobia, sino que además declaró que cuentan con venezolanos en el personal y manifestó su apoyo hacia ellos, por lo que cualquier gesto discriminatorio quedó descartado.

Cuando una organización de prestigio sufre una crisis pequeña o grande, independientemente de si fue su culpa o no, la coherencia es de gran ayuda. Si esta empresa no tuviera colaboradores venezolanos, si hubiese tenido antecedentes de discriminación real o cualquier otro problema de legimitidad, el suceso reciente habría sido mucho más problemático de lo que al final fue.  

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